¿Zapatos rotos o pies fuertes ?

𝐄𝐥 𝐚𝐫𝐭𝐞 𝐝𝐞 𝐚𝐩𝐫𝐞𝐧𝐝𝐞𝐫 𝐚 𝐜𝐚𝐦𝐢𝐧𝐚𝐫 𝐬𝐢𝐧 𝐦𝐨𝐥𝐝𝐞𝐬.

A los 12 años, mis zapatos no decían quién era yo, pero sí cómo caminaba: estaban deformados. Mis pies planos no solo afectaban mi postura, sino que eran el reflejo de una realidad donde los recursos para un traumatólogo no existían.

Pero mi madre Eva Rosa, con esa sabiduría ancestral que no necesita títulos, recibió un consejo que cambió mi vida: «𝙌𝙪𝙚 𝙘𝙖𝙢𝙞𝙣𝙚 𝙙𝙚𝙨𝙘𝙖𝙡𝙯𝙖. 𝙌𝙪𝙚 𝙨𝙞𝙚𝙣𝙩𝙖 𝙚𝙡 𝙨𝙪𝙚𝙡𝙤 𝙢𝙤𝙟𝙖𝙙𝙤. 𝙌𝙪𝙚 𝙨𝙪𝙨 𝙙𝙚𝙙𝙤𝙨 𝙖𝙥𝙧𝙚𝙣𝙙𝙖𝙣 𝙖𝙖𝙜𝙖𝙧𝙧𝙖𝙧𝙨𝙚𝙖 𝙡𝙖 𝙩𝙞𝙚𝙧𝙧𝙖 𝙥𝙖𝙧𝙖 𝙦𝙪𝙚 𝙚𝙡 𝙖𝙧𝙘𝙤 𝙣𝙖𝙯𝙘𝙖 𝙥𝙤𝙧 𝙨í 𝙨𝙤𝙡𝙤«.

Hoy, a mis 63 años, sigo eligiendo estar descalza. Amo sentir la textura del pasto, la frialdad del piso y la firmeza de la tierra. Es mi estado de mayor libertad y comodidad. Sin embargo, sé que tiene un riesgo: sin la protección del zapato, cualquier piedra o golpe puede doler.

¿𝐐𝐮é 𝐭𝐢𝐞𝐧𝐞 𝐪𝐮𝐞 𝐯𝐞𝐫 𝐞𝐬𝐭𝐨 𝐜𝐨𝐧 𝐥𝐚 #𝐂𝐚𝐩𝐚𝐜𝐢𝐭𝐚𝐜𝐢ó𝐧 𝐲 𝐞𝐥 𝐂𝐫𝐞𝐜𝐢𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨 𝐏𝐫𝐨𝐟𝐞𝐬𝐢𝐨𝐧𝐚𝐥?

Muchos equipos y personas caminan hoy con «zapatos ortopédicos» intelectuales: procesos rígidos, moldes prestados o estructuras que otros diseñaron para ellos, pero que terminan deformando su verdadero potencial.

𝟏. 𝐄𝐥 𝐚𝐫𝐜𝐨 𝐬𝐞 𝐟𝐨𝐫𝐦𝐚 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐩𝐫á𝐜𝐭𝐢𝐜𝐚: La verdadera formación no ocurre en la comodidad del aula teórica (el zapato), sino cuando permitimos que las personas «toquen el suelo». La capacitación efectiva es la que invita a ensuciarse las manos, a sentir el terreno real y a desarrollar sus propios «músculos» ante la adversidad.

𝟐. 𝐋𝐚 𝐯𝐮𝐥𝐧𝐞𝐫𝐚𝐛𝐢𝐥𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞𝐥 𝐞𝐱𝐩𝐞𝐫𝐭𝐨: Estar «descalzo» en el mundo profesional —ser auténtico, transparente y directo— es lo más liberador y cómodo, pero también nos expone. La formación debe enseñarnos a caminar con esa libertad, dándonos las herramientas para identificar los peligros sin perder la sensibilidad de la pisada.

𝟑. 𝐋𝐚 𝐚𝐮𝐭𝐨𝐠𝐞𝐬𝐭𝐢ó𝐧 𝐝𝐞𝐥 𝐭𝐚𝐥𝐞𝐧𝐭𝐨: Así como mis pies aprendieron a curarse solos gracias a un entorno desafiante, la capacitación moderna debe empoderar al colaborador para que encuentre su propio equilibrio, creando su propia «curvatura» de excelencia.

Te invito, a que no busques el molde perfecto que se ajuste a tu pie; mejor, fortalece tu pisada para que ningún terreno te detenga. La formación es el puente entre la vulnerabilidad de no saber y la libertad de caminar con seguridad por donde quieras.

En @OTECCAPACITAMAS, creemos que capacitar no es ponerle zapatos nuevos a la gente, es enseñarles a caminar con fuerza propia, sin importar lo difícil que sea el suelo.


𝐘 𝐭ú, 𝐚𝐥 𝐦𝐢𝐫𝐚𝐫 𝐡𝐚𝐜𝐢𝐚 𝐚𝐭𝐫á𝐬 𝐞𝐧 𝐭𝐮 𝐜𝐚𝐫𝐫𝐞𝐫𝐚… ¿𝐇𝐮𝐛𝐨 𝐚𝐥𝐠ú𝐧 «𝐬𝐮𝐞𝐥𝐨 𝐦𝐨𝐣𝐚𝐝𝐨» 𝐨 𝐚𝐥𝐠𝐮𝐧𝐚 𝐝𝐢𝐟𝐢𝐜𝐮𝐥𝐭𝐚𝐝 𝐪𝐮𝐞 𝐭𝐞 𝐨𝐛𝐥𝐢𝐠ó 𝐚 𝐟𝐨𝐫𝐭𝐚𝐥𝐞𝐜𝐞𝐫 𝐭𝐮𝐬 𝐩𝐫𝐨𝐩𝐢𝐨𝐬 𝐩𝐚𝐬𝐨𝐬 𝐜𝐮𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐧𝐨 𝐭𝐞𝐧í𝐚𝐬 𝐥𝐨𝐬 𝐫𝐞𝐜𝐮𝐫𝐬𝐨𝐬 𝐢𝐝𝐞𝐚𝐥𝐞𝐬?¡Me encantaría leer tu historia en los comentarios! 👇

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